Patinete eléctrico, causas de lesiones y prevención

Introducción

Económico, rápido, ecológico, ágil, portable... son muchos los adjetivos positivos para describir esta nueva forma de movilidad, que han convencido a mucha gente a adquirir su propio patinete eléctrico.
Esta rápida expansión ha provocado incertidumbres, no solo a la hora de regularlo en las ciudades, sino, entre otros campos, qué lesiones puede provocar su uso.
Debido al reciente crecimiento exponencial de este tipo de vehículos, existe muy poca o nula bibliografía y, en consecuencia, poco conocimiento acerca de las lesiones que provoca el uso del patinete. Por tanto, éste artículo no tiene un enfoque científico, sino meramente orientativo acerca de los mecanismos que pueden provocar lesiones por el uso del patinete.
En este artículo, nos centraremos en las lesiones por uso y cómo prevenirlas.

Biomecánica del uso del patinete

La biomecánica tiene como objeto de estudio el movimiento del cuerpo humano en diferentes circunstancias. Trata de observar y analizar la reacción de nuestro cuerpo a diferentes acciones físicas.
En nuestro caso, podemos diferenciar y analizar 3 fases principales en el uso del patinete

  • Fase de impulso. Comienza desde el apoyo de uno de los pies en el patinete, y acaba al colocar el otro pie sobre él tras un impulso inicial.
  • Fase de desplazamiento. Etapa de conducción en la que principalmente nos encontramos estáticos sobre el patinete.
  • Fase de frenada y parada. Se inicia cuando uno de los pies se separa de la base del patín y finaliza al reducir completamente la velocidad y apoyarlo en el suelo.

Causas de lesiones

Las lesiones derivadas del uso del patinete pueden ser de diversa índole, y en gran parte parecidas a las provocadas por la realización de una actividad física o deportiva de manera incorrecta:

1. No calentar antes de montar en patinete

El calentamiento es básico en cualquier actividad física, y montar en patinete lo es. Un mal calentamiento o montar en patinete directamente en frío, puede causar calambres o espasmos musculares. Principalmente en la fase de impulso.

2. No usar una indumentaria adecuada

El uso de ropa no adecuada y principalmente calzado incorrecto deriva en lesiones en cualquiera de las 3 fases. El patinete es un vehículo inestable que requiere de gran equilibrio y coordinación, por lo que un calzado inadecuado nos predispone a sufrir una torcedura o esguince de tobillo e incluso una fractura, y en menor medida, dolor o molestias plantares en función del tiempo de circulación y del terreno por el que se transite.

3. Utilizar una técnica incorrecta

Teniendo en cuenta las 3 fases descritas anteriormente, existe una causa principal de lesión por mala ejecución técnica en cada una de las fases:

  • Impulso demasiado largo o extenso en la primera fase
  • Adquisición de una postura incorrecta en la fase de desplazamiento
  • Apoyo en brusco en la fase de parada, o sin detener completamente el patinete
4. Uso excesivo o prolongado

Montar en patinete requiere de una continua atención mientras circulamos. Un uso muy prolongado puede llevarnos a un estrés físico que nos provoque alteraciones posturales y nos haga perder la ergonomía. Esto provocará tensiones, contracturas musculares o dolor cervical.

5. Falta de coordinación

La primera vez que usamos este tipo de vehículos podemos sufrir falta de coordinación que nos mantenga en situación de mayor alerta y nos lleve a más tensión, habiendo por tanto más probabilidades de sufrir también dolencias musculares.

6. Carga incorrecta

La carga de cualquier objeto de más de 3 kg puede causar una lesión si no se realiza cuidando una correcta higiene postural. Por tanto, debido a que el peso medio de este tipo de vehículos se sitúa entre los 12 y 20 kg, es importante conocer la manera correcta de desplazarlo.

Prevención de lesiones

Después de conocer las principales causas que pueden llevarnos a sufrir una lesión por un uso incorrecto del patinete eléctrico, es importante disponer de los recursos necesarios para evitarlas.

1. Calentamiento

Aún se tiende a infravalorar el calentamiento previo a la realización de ejercicio físico. Por tanto, es aún más fácil obviarlo en una actividad como montar en patinete, que aparentemente no es física.
Para evitar posibles lesiones, sería suficiente con caminar antes de montar durante varios minutos a un ritmo moderado, para calentar principalmente la musculatura de las extremidades inferiores y evitar posibles calambres o espasmos musculares en la fase de impulso y parada.

2. Ropa cómoda y calzado adecuado

Es importante utilizar ropa cómoda que nos permita movernos con facilidad para prevenir una lesión, pero usar un calzado correcto lo es aún más.
Tener la extrema precaución de que, a la hora de impulsarnos y a la hora de pararnos, apoyamos el pie de manera firme y en terreno estable. Esto nos minimizará el riesgo de sufrir un esguince o una fractura.

3. Uso correcto de la técnica
  • Impulso no muy largo y explosivo, para evitar una distensión muscular.
  • Postura erguida pero relajada en la fase de desplazamiento: de esta manera prevenimos dolores de espalda y rigideces.
  • La posición correcta de los pies en la base del patinete es fundamental para la prevención de lesiones e incluso de accidentes. Una correcta orientación de los pies, colocados en el sentido de la marcha, casi en paralelo con uno de ellos un poco más adelantado y rodillas ligeramente flexionadas, nos permite más coordinación y más capacidad de respuesta y adaptación de nuestro cuerpo a los giros, aceleración y deceleración.
  • Evitar excesiva compresión de los puños del manillar, y colocar las manos en posición neutra. Esto nos evitará parestesias (falta de sensibilidad) y a la larga, si usamos mucho el patinete, la aparición del síndrome de túnel carpiano.
  • Frenada progresiva y suave: evitar el apoyo repentino del pie en el suelo al detener nuestro vehículo. De esta manera nos protegemos de sufrir cualquier dolencia plantar, ligamentosa o miotendinosa.
4. Carga y transporte en peso del patinete

Las recomendaciones para la prevención de lesiones a la hora de levantar y transportar el patinete en peso son similares a la del transporte de cualquier carga pesada:

  • Para levantarlo del suelo debemos flexionar las rodillas manteniendo la espalda recta, agarrarlo firmemente y ponernos en pie extendiendo las rodillas.
  • Es importante que el peso de la carga esté correctamente distribuido mientras se transporta. Para ello, cogeremos el patinete por la zona media del mástil manteniendo así equilibrado el peso de la zona delantera y de la zona trasera.
  • Hay que evitar desplazamientos largos con el patinete en peso. Si no tenemos otra opción, es conveniente cambiar el patinete de mano en cuanto aparezca fatiga muscular, para evitar un sobreesfuerzo que nos provoque una sobrecarga en la musculatura del brazo y del cuello. Para cambiar el peso del patinete a la otra mano, nunca lo haremos directamente. Es conveniente soltar el patinete en el suelo y una vez ahí, levantarlo en peso con la otra mano.
  • El procedimiento para soltar el patinete en el suelo será el mismo que para levantarlo, usando siempre la flexión de las piernas y nunca la flexión de la espalda.

Conclusión

Hemos comprobado que el uso del patinete puede provocar desde una simple sobrecarga, a una contractura, una hernia o incluso una fractura. No obstante, si seguimos estas simples pero importantes pautas de uso, carga y transporte del patinete, estaremos realizando una correcta prevención de la aparición de cualquiera de ellas.

José Garrido López, fisioterapeuta

 

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