Prohíben los patinetes eléctricos en el transporte público andaluz.

Un 28 de diciembre de 2023 la Junta de Andalucía publicaba la noticia «Los patinetes eléctricos tendrán restringido el acceso al transporte público desde el 1 de enero«, por desgracia no era una inocentada. La Junta de Andalucía se unía a otras iniciativas similares que ya se han tomado en otras comunidades y en la red de trenes de Renfe para «priorizar la seguridad de los viajeros» ante «»un número no despreciable de casos reportados de peligrosidad en los que se han encontrado implicados vehículos VPM que, portando acumuladores eléctricos, estaban embarcados en medios de transportes públicos».

Además de discriminatoria, AMPES encuentra la decisión injustificada, ya que durante sus 6 años de convivencia, se han realizado millones de kilómetros compartidos con VMP y transporte público; los y las usuarias han podido viajar con su vehículo sin que hubiera incidencia alguna durante todo este tiempo. Los recientes casos aislados del transporte público urbano no justifican esta medida. La prohibición no es la solución.

El patinete y monociclo eléctricos son el presente y futuro de la movilidad. Cuando la precariedad llega a límites inconcebibles, los trabajadores y trabajadoras encuentran en el VMP un vehículo económico, silencioso, portable y sin emisiones, con el cual pueden desplazarse a sus puestos de trabajo sin necesidad de vivir en el municipio del mismo. El VMP mejora a grandes rasgos el uso y experiencia del transporte público, permitiendo la multimodalidad y pudiendo ampliar la cobertura de sus estaciones, ofreciendo una competitividad incomparable con otros medios de transporte.

Choca además que esta medida no se haga extensiva a otros tipos de vehículos o aparatos con baterías que a día de hoy pueden entrar sin problemas en el transporte público andaluz y que pueden (y lo están) sujetos a los mismos riesgos. Bicicletas eléctricas, vehículos de movilidad reducida, portátiles, altavoces, auriculares, teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos.

Esta medida llevará a miles de andaluces a dejar de usar el transporte público, que ya no será una opción viable al no poder alternarlo con su VMP, destruyendo por completo el concepto de intermodalidad. Estos usuarios regresarán al uso de otros medios de transporte privados y mucho más contaminantes causando un incremento del tráfico rodado, la contaminación, el ruido y los atascos en nuestras ciudades.

Veremos reducido el uso del transporte público y el incremento del uso de VMP’s con mayor potencia y autonomía, muchos usuarios optarán por cambiar de vehículo y pasarse al uso de bicicletas eléctricas, que pesar de ser vehículos de características similares parecen gozar de un halo protector que impide a las administraciones pensar en ellas.

Mediante esta decisión unilateral tomada por La Junta de Andalucía, se cercena la libertad de movimiento de los andaluces usuarios y usuarias de VMP. A partir de un estudio del RACC, estimamos que hasta un 95% se verá afectado a causa de esta medida, que representa la demonización de un vehículo eficiente y revolucionario en el panorama de la movilidad y que ofrece relevantes ventajas colectivas e individuales.

Condenamos rotundamente la decisión de la Junta de Andalucía, y dejamos por escrito que tomaremos todas las medidas necesarias para que no se lleve a cabo la prohibición y expulsión injustificada de los VMP de la movilidad de nuestro país.

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